El IPC de junio fue 0,0% y aun así perdiste Dinero este año

Dos noticias, once días de diferencia, la misma trampa adentro

El 8 de julio, el INE publicó el IPC de junio: 0,0%. Variación nula. Los precios no se movieron ni un peso respecto a mayo. La prensa económica lo describió como “un empate sin goles”.

El 19 de julio, en la final del Mundial, Kylian Mbappé recibió la Bota de Oro como máximo goleador del torneo. Diez goles: el primer jugador en llegar a esa cifra en una Copa del Mundo desde Gerd Müller en 1970.

Dos titulares que suenan a buenas noticias.

Ahora los dos datos que no salieron en el titular:

  • Ese mismo 8 de julio, el INE informó que la inflación a doce meses subió de 3,9% a 4,3%. El mes empató, el año empeoró.
  • Mbappé terminó el Mundial en cuarto lugar. Dos de esos diez goles los metió el sábado 18, en la derrota de Francia por 6-4 ante Inglaterra: el partido por el tercer puesto, ese que no ve nadie.

En los dos casos pasó exactamente lo mismo: el número del titular no es el número que define quién ganó.

Hay dos marcadores. Y estás mirando el equivocado

Todo torneo tiene dos marcadores.

Está el del partido —el 0-0, los goles de la fecha— y está la tabla, que es donde se define quién levanta la copa.

Con tu dinero pasa igual. Y esta es la parte incómoda:

El marcador del partido es tu saldo. La tabla es lo que ese saldo puede comprar.

Abres la app del banco. Dice $5.000.000. El mes pasado decía $5.000.000. Cierras la app tranquilo. Empate sin goles.

Pero con una inflación de 4,3% a doce meses, esos mismos $5.000.000 compran hoy lo que hace un año comprabas con $4.794.000.

Perdiste $215.000 sin que nadie tocara tu cuenta.

No hubo transferencia, no hubo cargo, no hubo estafa. La dinero sigue toda ahí. Simplemente alcanza para menos.

Y no es un ejemplo de laboratorio: si tienes contrato de arriendo con reajuste anual por IPC, uno de $500.000 pasa a $521.500. Ese sí lo vas a sentir en agosto.

Esto es lo que casi nadie te dice cuando hablan de inversiones: no invertir también es una decisión, y también tiene un costo. Solo que el costo no aparece en ninguna cartola. Aparece en el supermercado.

Pero ojo, porque acá viene el error espejo

Digamos que leíste hasta acá y dijiste “ya, tengo que mover esta dinero”. Perfecto.

El problema es que la mayoría, cuando por fin decide moverse, comete el error contrario. Se va detrás del goleador.

Ya sabes cómo se ve: el amigo del asado que te habla de la cripto que subió 300%. El compañero de pega que te muestra la captura de pantalla verde. El reel de alguien de 24 años parado al lado de un auto.

Nadie te muestra la captura de pantalla roja. Nadie postea la tabla, todos postean el gol.

Y esa es justamente la trampa de Mbappé: el rendimiento aislado no te dice nada sobre si vas ganando. Diez goles con Francia cuarta valen menos que cero goles con España campeona.

Cuando alguien te ofrece un retorno espectacular y no te explica con la misma claridad qué puede salir mal, no te está mostrando una oportunidad. Te está mostrando goles y escondiendo la tabla.

Entonces, ¿cómo se gana la tabla?

España la ganó. Y lo hizo con tres cosas profundamente aburridas.

Primero: casi no recibió goles. Uno en todo el torneo. Uno.

Y esto importa por una razón que suena obvia en el fútbol pero que casi nadie aplica a su dinero: remontar cuesta mucho más caro que no quedar abajo.

Te lo muestro con números, porque tiene una vuelta que sorprende a todo el mundo.

Tienes $1.000.000 y pierdes 20%. Te quedan $800.000.

Ahora, para volver al millón: ¿cuánto tienes que ganar? La respuesta intuitiva es 20%. Está mala. Necesitas recuperar $200.000, pero esos $200.000 ya no se calculan sobre el millón. Se calculan sobre los $800.000 que te quedaron. Y $200.000 sobre $800.000 es 25%.

Con la mitad es todavía más duro. Pierdes 50%: de $1.000.000 quedas con $500.000. Para volver al millón necesitas otros $500.000 — o sea, duplicar lo que te queda. Eso es un 100%.

La regla, en una línea:

Cuando pierdes, el porcentaje se calcula sobre tu dinero entera. Cuando recuperas, se calcula sobre lo que sobró, que es menos.

Bajar es cuesta abajo. Subir es cuesta arriba. Siempre.

Por eso la primera pregunta nunca es “¿cuánto puedo ganar?”. Es “¿qué pasa si esto sale mal?”. Un gol que no recibes vale más que uno que metes, porque no tienes que remontarlo después.

Segundo: repartió los goles. Catorce goles entre medio plantel, sin depender de una figura. Argentina llegó a la final apoyada casi completamente en un jugador de 39 años; cuando lo neutralizaron, no había plan B.

Traducido: si un solo instrumento concentra más del 40% de tus ahorros, no tienes una cartera. Tienes una apuesta. Y sí, la cuenta corriente cuenta como instrumento.

Tercero: el gol llegó en el minuto 106.

No en el 15. No en el 60. En el 106, en alargue, después de que a España le anularan un gol y de que el Dibu le sacara un tiro libre a Yamal en el 98.

¿Cuánta gente apagó el televisor en el minuto 90?

Eso es exactamente lo que hace la gente con sus inversiones: entra, mira el resultado a los tres meses, no ve fuegos artificiales, y se sale justo antes de que la cosa empiece a funcionar.

¿Qué hago hoy? Tres cosas, ninguna toma más de 20 minutos

1. Calcula tu marcador real (60 segundos, ahora)

Toma el total que tienes en cuenta corriente o vista y multiplícalo por 0,043.

Ese número es lo que te costó el último año tener esa dinero quieta.

Escríbelo en el celular. No lo estimes, escríbelo. Los números vagos no cambian conductas; los números escritos sí.

2. Parte tu dinero en dos canchas

No en cinco categorías ni en una planilla elaborada. En dos:

  • Dinero de arquero: entre 3 y 6 meses de tus gastos fijos.

    Y acá viene lo que casi todos hacen mal, en las dos direcciones opuestas: esta dinero no va en la cuenta corriente, pero tampoco va en cualquier cosa.

    Dejarla parada en la corriente es regalar el 4,3% del que hablamos más arriba. Pero meterla en algo que puede estar abajo justo el día que la necesitas es todavía peor.

    Tres criterios, y los tres tienen que cumplirse:
    1. Rescate rápido. Que la tengas disponible en 24 o 48 horas, sin trámite y sin pedirle permiso a nadie.
    2. Valor estable. Que no se mueva mucho. No importa tanto cuánto rinda; importa que el día que la necesites valga lo que esperabas que valiera.
    3. Sin castigo por salir. Sin plazos mínimos de permanencia ni comisiones por rescatar antes de tiempo.
  • Ojo con el punto 2, porque es el que se salta todo el mundo. Líquido no es lo mismo que seguro. Un ETF de acciones lo vendes en un minuto —es líquido— y aun así puede estar 30% abajo justo el mes en que te quedaste sin pega. Cumple el criterio 1 y falla feo el 2.

    Lo que buscas para el arquero son instrumentos de renta fija de corto plazo, bajo riesgo y alta liquidez. No buscas el mejor retorno del mercado. Buscas que esté ahí cuando lo necesites, valiendo lo que esperabas.

    Un arquero no tiene que ser rápido, tiene que ser confiable. Su pega no es meter goles: es que nunca tengas que liquidar una inversión a mal precio porque se echó a perder el auto.

    ¿Tres meses o seis? Depende de cuán predecible sea tu ingreso: si eres dependiente con sueldo fijo, tres basta. Si trabajas a honorarios, por comisiones o con ingresos variables, seis.
  • Dinero de juego: todo lo que quede y que sabes que no vas a tocar en al menos 2 o 3 años.

El diagnóstico honesto de la mayoría de la gente entre 25 y 35: tiene el 100% en modo arquero. Once jugadores atrás y nadie en ataque. Así no se pierde ningún partido, pero tampoco se gana la tabla.

3. Antes de entrar a cualquier cosa, las tres preguntas del DT

Sea un fondo, una acción, un depósito o lo que sea que te recomendó tu cuñado:

  1. ¿Qué pasa si esto sale mal, y cuánto puedo perder?
  2. ¿En cuánto tiempo esto tiene sentido? (y anota la fecha en que lo vas a evaluar — si no la anotas, lo vas a evaluar cada vez que estés aburrido en el metro)
  3. ¿Qué porcentaje de mi total representa?

Si no puedes responder las tres con claridad, no es que sea mala inversión. Es que todavía no la entiendes. Y esas dos cosas se ven idénticas hasta que pierdes dinero.

La pregunta

El IPC de junio fue 0,0%. Empate sin goles. Y aun así, si tu dinero está quieta, este año vas perdiendo en la tabla.

Así que: ¿cuál fue tu número del paso 1? Y si te diste cuenta de que llevas años jugando solo con el arquero, quizás sea buen momento para armar el resto del equipo.

En Sigma AGF administramos fondos de inversión regulados por la CMF. Nuestra pega es que entiendas exactamente dónde está tu dinero, qué riesgo tiene y en qué plazo tiene sentido — las tres preguntas del DT, respondidas antes de que firmes nada. Conócenos en sigmaagf.cl.

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